Maria Luna Cuberta, Luna de apellido, se dedica a la traducción y a la corrección desde hace dieciocho años. Nació en Figueres, pero la tramontana la llevó hasta Barcelona, donde se licenció en traducción de inglés e italiano a catalán y castellano. Gran parte de su trabajo se mueve por internet, en forma de páginas web o de aplicaciones. Compagina esta faceta con los malabarismos de la maternidad, y recientemente ha ampliado su repertorio con títulos de literatura infantil.
